miércoles, 19 de octubre de 2011

RESUMEN 5


CERVANTES LEÓN MARÍA SARA

CORTES OJEDA PAOLA NOHEMI

JIMÉNEZ GARCÍA MARÍA ROCÍO

ORTIZ HUERTA ANA YELLI

SANTACRUZ ÁLVAREZ CHRISTIAN RUBÉN


EQUIPO 2

MODELOS BASICOS DE INTERVENCIÓN
Introducción
La palabra “modelo” es definida por la Real Academia Española de la Lengua como “el punto de referencia para imitarlo o reproducirlo”.
En la disciplina de Orientación esta palabra es entendida como “el diseño para conceptualizar la naturaleza de una actividad psicopedagógica” (Repetto, 2002).
Existen muchos autores que definen este concepto, como Escudero (1981), el cual menciona que el modelo es una interpretación simplificada del objeto a que se refiere. Según Arnau, un modelo es “el intento de sistematización y descripción de lo real en función de presupuestos teóricos” (citado por Tejedor, 1985); entre otras definiciones.
Aunque no es fácil llegar a una clasificación de los modelos de intervención en orientación educativa, se han hacho intentos desde criterios diversos (evolución y consolidación de la actividad orientadora, objetivos y procedimientos, actitud del orientador, etc.). Algunas de las clasificaciones  más conocidas se muestran a continuación:
Bisquerra, 1998
Álvarez González 1991
·      Modelo clínico.
·      Modelo de servicios.
·      Modelo de programas.
·      Modelo de servicios pero, actuando por programas.
·      Modelo de consulta.
·      Modelo de programas.
Rodríguez Espinar y otros 1993
Sobrado 1998
·      Modelo de intervención directa individual (modelo de counseling).
·      Modelo clínico o counseling: intervención individual mediante relación personal.
·      Modelo de intervención directa grupal (modelo de servicios, de programas y de reforma).
·      Modelo de programas y de servicios: intervenciones grupales.
·      Modelo de intervención indirecta individual y/o grupal (modelo de consulta).
·      Modelo de consulta: intervención indirecta, individual o grupal.
·      Modelo de intervención a través de medios tecnológicos.
·      Intervención de autoayuda a través de procedimientos tecnológicos.

1.     Modelo clínico o modelo de counseling
La Asociación Británica para el Counseling, define el counseling como “la utilización hábil y fundamental de la relación y la comunicación, con el fin de desarrollar el autoconocimiento, la aceptación, el crecimiento emocional y los recursos personales”. El propulsor de este modelo fue Carl Rogers, quien indico que el foco de atención del asesoramiento se debe centrar en la persona y no en el problema. La psicoterapia promovida por Rogers presenta diferencias sustanciales respecto a la intervención clínica anterior:
1.    No consiste en hacer algo al individuo, sino en una tarea de liberación, para que la persona crezca y se desarrolle.
2.    Concede mas importancia a los elementos emocionales que a los intelectuales.
3.    Da más importancia a la situación presente que a la pasada.
4.    Se destaca, por primera vez, que la relación terapéutica es en si misma una experiencia de crecimiento.
Rogers se dio cuenta de la necesidad de cambiar las medidas curativas por las preventivas y de hacer tratamientos teniendo en cuenta el entorno físico y psicológico del sujeto. Indico la necesidad de ayudar a los clientes a que se enfrenten mejor con su situación a través de las entrevistas y de las técnicas del consejo y de la psicoterapia.
En la psicoterapia de Rogers encontramos las siguientes características:
·      El sujeto llega para recibir ayuda.
·      La situación de ayuda queda delimitada.
·      El asesor fomenta la libre expresión de los sentimientos que acompañan al problema.
·      El asesor acepta, reconoce y clarifica estos sentimientos negativos.
·      Cuando los sentimientos del sujeto han sido expresados en su totalidad surgen expresiones y tentativas de impulsos positivos que promueven el crecimiento.
·      El asesor acepta y reconoce los sentimientos positivos de la misma manera que acepto y reconoció los negativos.
·      La captación intuitiva, la comprensión del Yo y su asunción constituyen el siguiente paso importante de este proceso.
·      Mezclado con el proceso de captación intuitiva se da un proceso de clarificación de las decisiones y de los modos de acción posibles.
·      La iniciación de acciones positivas pequeñas pero altamente significativas.
·      Una vez que el individuo ha captado su situación y ha intentado tomar algunas determinaciones positivas, los aspectos restantes son elementos de maduración.
·      Existe una acción positiva e integradora cada vez mayor por parte del cliente.
·      Existe una necesidad cada vez menor de recibir ayuda y una reconocimiento de que la relación debe terminar.
1.1FASES DEL MODELO CLINICO

Las fases que según Bisquerra caracterizan este modelo son:

  1. inicio y estructuración de la relación de ayuda.

*la iniciativa de solicitar ayuda surge del cliente
*establecimiento de una relación apropiada entre orientador y cliente con un buen rapport.

  1. Exploración
*en esta fase es habitual realizar algún tipo de diagnostico
*conviene averiguar experiencias, vivencias, sentimientos y percepciones.

  1. Tratamiento en función del diagnostico
*se establece planes de actuación
*Se potencia el autoconcepto, la autoaceptación y la autoestima.

  1. seguimiento y evaluación
*Se realizan los planes establecidos
*se evalúa el efecto de la acción

1.2. LA  ENTREVISTA EN LA RELACION DE AYUDA

El modelo clínico se concreta en la entrevista como procedimiento característico para afrontar la intervención directa e individualizada. Toda entrevista supone un proceso de comunicación, porque se basa en una relación interpersonal, no casual sino programada y con la finalidad de facilitar el crecimiento personal de la persona entrevistada.
En ocasiones las personas cometen una serie de distorsiones cognitivas, que Marroquin y Villa caracterizan de la siguiente manera:

           I.     Polarización. Se refiere a la tendencia a evaluar las propias cualidades personales o las situaciones en categorías dicotómicas extremas.
         II.     Filtro mental. Consiste básicamente, en atender solo a la información que es congruente con lo que pensamos.
        III.     Lectura de pensamiento e inferencia arbitraria. Se da cuando creemos adivinar todo lo que los demás están pensando, cuando creemos sus motivaciones ocultas, todo ello teñido de un carácter negativo y distorsionado.
       IV.     Generalización excesiva. Se llega a una conclusión general a partir de un incidente, que ha sucedido en alguna ocasión o momento dado.
         V.     Razonamiento emocional. Consiste en creer que lo que la persona siente, emocionalmente es cierto objetivamente.
       VI.     Culpabilidad. Se atribuye toda la responsabilidad de los acontecimientos bien a uno mismo, bien a los demás, sine tener en cuenta otros factores que pueden estar interviniendo.
      VII.     Enunciaciones. Consiste en el hábito de mantener reglas rígidas y exigentes sobre como tienen que suceder las cosas.
    VIII.     Etiquetación. Consiste en catalogar de un modo simplista y rígido a los demás, o a uno mismo, a partir de un detalle aislado o parcial.
       IX.     Catastrofismo o magnificación. Tendencia a expresar siempre lo peor del futuro.
         X.     Evasión de control. La vida se percibe como algo sobre lo que no se tiene control.

1.3 DESTREZAS DEL ENTREVISTADOR.

Para que una entrevista se desarrolle con éxito, es importante la actitud del orientador. Debe mostrarse como una persona receptiva, acogedora, con capacidad de escucha, con deseos de ayudar al cliente y de poder asesorarle en la comprensión de si mismo y de su vida.
Carl Rogers y Carkhuff han desarrollado exhaustivamente las destrezas y actitudes que debe mostrar.
  1. autenticidad facilitadora. Es la capacidad del entrevistador para ser libre y profundamente el mismo.
  2. Respeto. Es el aprecio de la dignidad y el valor del entrevistado.
  3. Empatía. Es la capacidad de percibir correctamente lo que experimenta otra persona.
  4. Concreción. Es la habilidad de expresar en términos específicos las experiencias o los sentimientos propios del interlocutor.
  5. Confrontación de las incongruencias. Consiste en manifestar al orientado las discrepancias que se observan entre lo que piensa, siente, dice y hace.
  6. Personalización. Con el fin de que el orientado aprenda a apropiarse de su problema, acepte su grado de control y responsabilidad personal en lo que le sucede.
  7. Auto-revelación. Es el compartir sentimientos personales, actitudes, opiniones y experiencias por parte del entrevistador a beneficio del entrevistado.
  8. Autorrealización. Implica que uno es capas de vivir y enfrentarse con la vida directamente, son los orientadores que saben expresarse libre y abiertamente.

1.4 PAUTAS A SEGUIR CON RESPECTO A LA ANTREVISTA.

Bisquerra recoge la relación de aspectos generales que todo entrevistador debe recordar, según Martorell y Gonzalez:
1)    Debe ser puntual.
2)    Ha de preparar con antelación la entrevista.
3)    Hay que recibir al entrevistado con cordialidad.
4)    Se debe procurar que el cliente se sienta cómodo.
5)    Hay que eliminar toda posible fuente de distracción.
6)    La entrevista no debe dar la impresión de ser un interrogatorio.
7)    Se deben hacer preguntas claras y concretas.
8)    El entrevistador debe asegurarse de que el entrevistado dispone de la información que se le pide.
9)    No se le deben dar falsas expectativas ni tampoco desanimarle con respecto a las situaciones que le rodean.
10)Durante la entrevista hay que realizar preguntas de contra estación.
11)La entrevista debe durar el tiempo necesario, ni tan corto, ni tan largo, si bien siempre estará en función del objetivo a tratar.
12)El orientador no debe realizar muchas entrevistas seguidas.

2. MODELO DE PROGRAMAS.
Repetto habla de programa como, todo actividad preventiva, evolutiva, educativa o remedial que este fundamentada teóricamente, además de planificada para que logre los objetivos en respuestas a las necesidades detectadas en un grupo de contexto educativo, comunitario, familiar o empresarial.
Álvarez, Riart, Martínez y Bisquerra definen programa como: Acción continuada, previamente planificada, encaminada a lograr objetivos, con la finalidad de satisfacer necesidades, y/o enriquecer, desarrollar o potenciar determinadas competencias.
La aplicación del programa supone una actuación en común, con la finalidad de dar respuesta a necesidades detectadas. Elementos del programa.
-       Identificación de necesidades.
-       Dirección al logro de objetivos cubriendo necesidades detectadas.
-       Previa planificación.
-       Debe ser evaluado.
Hergens y Gybers dicen que la intervención debe ser fundamentada por 4 premisas.
1.    Elementos de programas de orientación: objetivos, contenidos, metodología, evaluación, personal profesional, materiales y recursos, actividades y estrategias.
2.     Programa de orientación debe ser compresivo, basado en la teoría del desarrollo.
3.    Los programas han de tener un carácter preventivo.
4.    Los programas de orientación han de ser siempre fruto del trabajo en equipo, eso es garantía de éxito.
Para que la intervención de programas sea posible, las instituciones deben de tener requisitos para ello:
-       Compromiso del centro y responsables de la orientación a alumnos.
-       Ver programa como actividad escolar, con carácter procesual, evolutivo y comunitario.
-       Implicación y disponibilidad de tiempo del personal que va ejecutar el programa.
-       Presencia de un especialista de orientación que ayude a asesore.
-       Tiempo previamente fijado, calendario y horario.
-       Recursos humanos y materiales suficientes.
-       Crear canales de información dentro y fuera del centro.
-       Evaluar el programa en todas sus fases por parte de todos los implicados.
2.1 Fases del modelo de programas.
    Fase: Evaluación de necesidades.            Finalidad metas y objetivos.    Planificación; contenidos, destinatarios, metodologías, recursos, temporalización y costos.
 2ª Fase: Diseño del programa.           Evaluación del diseño.
 3ª Fase: Ejecución          evaluación.
                Resultados           evaluación.
 4ª Fase: Evaluación de todo.
2.2 Áreas, finalidades y contenidos.
Áreas de orientación: Área de los procesos de enseñanza-aprendizaje, área del desarrollo personal y área de orientación profesional.
Área del desarrollo personal:
Finalidades son: desarrollo de competencias cognitivas, para su salud mental y afrontar situaciones cotidianas o complicadas. Desarrollo de tolerancia hacia sí  mismo y los demás. Desarrollo de competencias sociales.  
Contenidos: autconcepto, autoestima, autoaceptación, habilidades sociales, resolución de problemas, convivencia pacífica, interculturalidad, drogadicción y violencia familiar.
Área de orientación profesional:
Finalidades: desarrollo de competencias para elegir carrera, enfrentarse al mundo laboral y adquirir formación profesional.
Contenidos: autoconocimientos, vías de formación, demandas laborales y destrezas requeridas en distintas profesiones.
Áreas de procesos de aprendizaje:
Finalidades: prevención de problemas de aprendizaje, desarrollo de competencias para estudiar y aprender.
Contenidos: Técnicas de estudio, hábitos de estudio, procesos intelectuales básicos; atención, memoria, análisis, síntesis…, técnicas de aprendizaje corporativo y dialogo.

Ventajas del modelo: énfasis en la prevención y el desarrollo, permite cambio de rol del orientador, estimula el trabajo en equipo, promueve participación activa de los sujetos, autoorientación y autoevaluación, permite el cambio entre el centro y la comunidad, permite la avaluación y el seguimiento del trabajo realizado.
2.3 Implementación de los programas.
Insertar estos programas en el curriculum, con el fin de desarrollar objetivos de curriculum que hacen referencia al desarrollo personal, los valores, etc. Implementación de los programas es hacerlo de manera puntual. Cualquier iniciativa va encaminada a mejorar la situación de partida, resultara beneficios para todos.

EL MODELO DE CONSULTA

La intervención directa sobre el individuo (a través del modelo clínico) y la intervención grupal sobre el colectivo (a través del modelo de programas) no son suficientes si se quiere afrontar con eficacia y de forma plena la función educativa de la orientación.

A este modelo de intervención le denominamos de consulta y podríamos definirlo como la “relación entre dos profesionales, generalmente de diferentes campos un consultor (orientador) y un consultante (profesor)” que planean una serie de actividades con el fin de ayudar/asesorar a una tercera persona o institución.

Dos pueden ser los objetivos de las funciones de consulta.

·      La función de consulta como actividad profesional de ayuda a los diferentes agentes y la propia institución u organización.
·      La función de consulta como una estrategia de intervención y formación.

Cuando hablamos de consulta nos estamos refiriendo a una relación entre profesionales, con status similares que se aceptan y respetan, desempeñando cada uno su papel (consultor/consultante).

La relación en la consulta es tríadica: consultor-consultante-cliente. El consultante decide acudir al consultor para realizar una consulta que afecta a la relación que este último mantiene con el cliente.

Dentro del modelo de consulta podemos destacar tres campos:

·      El campo de la salud mental, se trata de ayudar al consultante a que afronte cada una de las situaciones problemáticas que se le presentan a través de una información y formación adecuadas.
·      El campo de las organizaciones, la función del consultor como agente de cambio o consultor de procesos que ayuden a proporcionar las competencias para resolver los problemas y asumir las responsabilidades.
·      El campo educativo, se trata de ayudar a un tercero que es el alumno.

Entre las funciones más habituales que puede asumir el orientador como consultor en un centro educativo, destacamos las siguientes:  

·      Respecto del centro: asesorar y colaborar en la programación, identificar al alumnado con necesidades educativas especiales, facilitar las relaciones entre el centro y los familiares.
·      Con los profesores: identificar y analizar deficiencias en el desarrollo académico y psicológico de los estudiantes, desarrollar habilidades en la comprensión y manejo del comportamiento del alumnado en la clase.
·      Con los padres o representantes legales: fomentar la comprensión padres-hijos, ayudar a los padres para que estos ayuden a sus hijos en el desarrollo de habilidades de estudio, así como modificar el comportamientos de sus hijos en aquellos aspectos que se consideren necesarios.
·      Con el alumnado: facilitar la comunicación entre los miembros del grupo, mejorar el proceso de aprendizaje,  potenciar la tutoría de iguales.


FASES DEL MODELO DE CONSULTA

1.- Establecer una relación entre un consultor (orientador) y un consultante (tutor).
2.- Analizar el conjunto de la situación y clarificar el problema.
3.- Explorar alternativas.
4.- Establecer planes de acción, conjuntamente entre consultor y consultante.
5.- Poner en práctica, el consultante, los planes con los destinatarios últimos de intervención.
6.- Evaluación de la puesta en práctica del plan de acción.

LA CONSULTA COLABORATIVA

En ella, son varios los profesionales que intervienen y una diferencia fundamental con respecto a la consulta anterior es que, en esta el orientador se explica de forma directa en la intervención, como un miembro más del equipo educativo.

En este modelo el orientador se convierte en el dinamizador de la acción orientadora de todo el profesorado, facilitando las competencias adecuadas, la implicación y formación necesaria a los distintos agentes educativos.

En la consulta colaborativa solo cabe la persuasión; la imposición esta fuera de lugar.

Los tres modelos básicos de actuación son importantes.
El profesional de la psicología y la pedagogía ha de recurrir a los tres y, en función de la demanda, de la situación, de los objetivos, de las necesidades, etc., utilizar el más apropiado, si bien, el hecho de generar la implicación de todos los agentes educativos, ha de ser la tónica general a la hora de intervenir.

Un modelo mixto: el psicopedagógico, en el que se da una intervención prioritariamente indirecta, grupal, interna, proactiva y que suele utilizar tanto la consulta como los programas, dejando el modelo clínico para los casos en el que es indispensable.

La actuación del psicopedagogo es principalmente indirecta, en cuanto que presta más atención a la consulta de la institución, del profesorado y de las familias que a la intervención directa en el aula. Sin embargo, en ocasiones su actuación es también directa, cuando interviene directamente con los alumnos, cuando lleva a cabo evaluaciones psicopedagógicas o entrevistas individuales.

Su labor es fundamental en el centro educativo para dar unidad al proceso orientador y soporte técnico a las agentes que intervienen directamente con el alumnado.